domingo, 29 de abril de 2007

El corazón de Marco Vinicio Carrero González

Rubén Darío Carrero



Su palabra es de una ternura inacabable, ajena a esa eternidad confusa e irremediable que los poetas lloran, en sus versos nace toda la voluntad de ser feliz con los ojos abiertos.Nada en Marco Vinicio es ambiguo, todavía se escucha su voz si el silencio es puro y eterno. La infancia de Dios (cualquier Dios) puede imaginarse en sus poemas.El dolor en sus manos es un juguete, el llanto es escarcha en sus ojos y su lamentación es el color infinito abierto por los ruiseñores.Yo he conocido la felicidad a través de la tristeza, pero este poeta me dice: “Amanece y sonrío”.Conozco a este hombre, a este poeta, y sé que ningún tiempo pasado fue mejor para él, pero toda su sombra es “feliz con el Sol y la lluvia” y hoy Marco es de una “naturaleza eterna”, es una tempestad.Marco Vinicio reclama ser feliz, y lo es: impacientemente.Yo, Sólo me quedaré con este asombro, él es En Humano oro. Somos de una heredad imperfecta, es decir, única.Su poema en prosa, titulado “SIN ESCRIBIR”, como si nos estuviera diciendo: es perfectible; es el que hoy publico. Pero aunque Marco Vinicio es un alcohólico en el escribir, errático en la gramática y un débil lector de la conocida literatura de los poetas; allí está su corazón que es reflejo de sus actos como sus palabras es reflejo de su inteligencia.


Sin escribir


Marco Vinicio Carrero González


Reconozco el infinito del firmamento aunque no he visto la profundidad de su azul y aun así, me permito compararlo con este amor que se desborda en mi.Hablando de mi alma, inmenso árbol primaveral, feliz con el sol y la lluvia, sencillamente reverdece con tu mirada.Mi vida a tu lado es naturaleza eterna, un horizonte que juega con el mar y el cielo, niños que se confunden con sus propios colores, niños que respiran reverdecer, miradas de olor, sonoras a caramelo.Sin cansarme nado en este mar de amor que me lleva a tu boca, hermosa medusa que me envuelve y feliz soy con sus llamas en mi.Amanece y sonrío.Anoche, como miles de noches estuve bailando en tus paisajes soñados, las hojas de los árboles dejándose enamorar por el otoño y los frutos inexistentes de testigo, triste cantan las aves.Reconozco estas palabras que se dibujan, nacen en este blanco enamorado, palabras puras, vírgenes. Su frío lo venzo con estos amores distintos y tu mirada la funden. Palabras sin escribir, amores para vivir.Luna, esta noche volverás a respirar corazones...

1 comentario:

geraldine dijo...

me encanta como te expresas se deja ver que eres sensible y debes tener unos sentimientos muy bonitos cuidate...!!!