domingo, 19 de abril de 2009

BELLEZA



Se coaguló el viento

se pudrió el tiempo en que habitaba esa niña apuntando hacia el mar

desciendo al placer para huir de la belleza, de sus eternos ojos abiertos, por eso
no comprendo a los hombres que me dicen: Calla, su cuerpo la disculpa.
Todo lo que veo estorba como un sueño donde nunca te tendré.
Y yo, mojado de culpas como un espejo
sigo eterno danzante teniendo la nada. Mi primer Dios
fue la blanca sabana con que te desnudas
Te imagino, creo en ti, te tengo, resisto.
Cielo abajo, tu cuerpo arriba
horizonte de mi lengua por un vacío que fue mejor en mis manos
¡Ya no más ciencia mía que te entregas!
Oscuridad tendida ¡Qué galopar de blancos!
Pidiendo
cuerpos y más cuerpos,
todo igual que yo en tu mundo.

me retiro…quiero tocar mis pasos olvidándome
hasta que la luz voltee y salga abriendo la puerta lentamente.

Yo quería ser la forma de todos los hombres
sin espacio ni corazón…
Te imagino, creo en ti, te tengo, resisto.

8 comentarios:

Nébula dijo...

me encantó! de lo mejor que te leí *.*

- - - sensaciones - - - dijo...

yo he de estar demente... tu poema me hizo pensar en la guardia de un hospital pero vista en camara lenta, la veo desde una camilla de la que se ya no me levantaré y eso de pronto me da calma y me parece bello... he de estar muy grave.

Mónica dijo...

Me inundas de sensaciones diferentes. Suenan ganas de abrazar, de amar, de ver con ojos medio abiertos. Me quedan las ganas en puentes colgantes.

Bellas letras. Que agradable leerte.

Pizca dijo...

Caos.
'Yo quería ser la forma de todos los hombres
sin espacio ni corazón…'

qué perdida te deja escribir así =)

Anónimo dijo...

“Todo termina como un sueño en que nunca te tendré”...aunque en el fondo del tiempo seas tú. Seas tú la palabra prohibida que nunca mis labios tan mal besados pronuncian.
Porque no creo en el tiempo, porque el destino no es más cosa que un camino de piedras bien o mal colocadas por uno mismo, y una que otra vez algún soplo de viento o de aliento patea acomodando por gracia divina lo que hemos hecho sin querer, y así estropea o acomoda alguna acción previa sin ton ni son. Pues mi destino es solo eso, un montón de piedritas y ni siquiera lo considero camino, piedras que consigo de vez en cuando por ahí, que no son mucho ni poco, más bien entorpecen cada vez mis palabras y mis actos, que conforman esa masa amarga y perpetua a la que llamo vida. AHORA me encuentro aquí, buscándote como una idiota, como algo que se me perdió pero que jamás he tenido. Porque a la final del final eres tú mi finalidad oculta, eres tú, lo buscado, lo preciso, lo mágicamente imperfecto que completa todo en mí. Pero estoy amarrada, amarrada, al viento, al los golpes de la vida, a la muerte, al espacio, a la luna tan fría. A la soledad acompañada. Y te pido perdón, porque tal vez no soy yo la imagen de ojos abiertos que te perturban y coagulan el viento. Perdón por este perdón tan sucio y tan entupido. Perdóname por echarte a un lado cuando se muy bien que en ti se encuentra la verdad. Y me duele, me duele ser tan insensata y mi llamada inesperada no conforma nada, no dice nada.

Rubén Darío Carrero dijo...

¿Quién eres viento mortal?.

Anónimo dijo...

el tiempo transcurrido, las horas q seden y no pasa nada.

Rubén Darío Carrero dijo...

No lo sé de cierto pero el tiempo transcurrido no ha sido todavía.
Las horas no seden hasta que dejen de redoblar las mascaras.

¿Dejaremos hablar al viento?.