sábado, 9 de mayo de 2009

poética



Érase una vez
la palabra como quien
mira el vacío
adentro
todo tiene su nombre:
pensar que me he ido,
que soy las voces de siempre
y se quedó
el poema desconocido.


Fotografía: Bill Brandt. East Sussex, 1957

7 comentarios:

raga dijo...

justo releo "Amor y terror de las palabras", de Briceño Guerrero. Entro acá y encuentro ese tu modo leve de nombrar...

salud

a p n e i c a dijo...

una imágen que se escucha a sí misma.

Meryone dijo...

siempre es bonito que se quede el poema aunque se vaya el poeta

me gustan mucho las artes poéticas

era munch? hubiera jurado que era schiele

también te he contestado allí

besos

Meryone dijo...

me gusta munch por desesperado, por doloroso

porque me gusta. como cuando te enamoras de alguien y sabes que no es ni el más guapo ni el más listo ni el más nada pero... como miguel hernández, como bryce. como sobre héroes y tumbas que es mi libro favorito pero ni de lejos el mejor que conozca

schiele es maravilloso. schiele es otro de los pintores que más me gustan.

sabía lo de bryce y duele. bryce no sólo se traicionó a sí mismo, traicionó a sus lectores. a los que lo amábamos doblemente porque él fuera bryce y nosotros adolescentes

y de ramón sijé, lamentablemente, no sé nada... sólo que un buen día murió y miguel hernández escribió mi poema favorito

besos

Rubén Darío Carrero dijo...

"Mi leve modo de nombrar", gracias por eso Raga, sigo pensando en lo que dices.

Apneica: una imagen sobre otra imagen no existe, pero la idea de una imagen que se escucha a si misma podría cambiar mucho las cosas.

Siempre seré un huesped en mis poemas, tú ya lo sabes Meryone.

Anónimo dijo...

¿y se supone que éste es el poema?

eso que quedó después de que miró el vacío adentro, en esa vez, cuando se fue y quedó, y tenía su nombre...,uff, me perdí, como que a poema no llega

Rubén Darío Carrero dijo...

No llega, no llega; pero viene, pasa y vuelve.