jueves, 9 de julio de 2009


Pervertido, inmóvil y abierto
no hay luz tan cerca ni tan lejos como la sombra
tantos laberintos como aire
mirar se oculta sin imaginación
al principio del horizonte que sólo era un vuelo
¡Naturaleza siempre olvidada!.
La palabra fue una propuesta del silencio
el origen del mundo vuelve como el ave de siempre
sobre
un brillo de cúpula honda.


Fotografía:
André Kertész Martinique, 1 enero 1972