domingo, 25 de octubre de 2009


El enfrentamiento que tengo con el mundo es totalmente casual, gratuito en semejanza a los hombres y a las horas. En general sólo soy yo y un montón de ideas inconexas que al final del día sólo tienen ese desapacible olor a intuición del porqué estoy aquí sin mejores verdades por las cuales mentirme y cambiar, cambiar, cambiar solamente; es mi arqueología espectral en esta esquina deshabitada de mi casa o en el Africa sin redes electricas, tal vez en Helsinki o a las cinco de la tarde buscando cuál es el origen sobre la invención relativa a uno mismo que se reproduce hasta el cansancio (pasado y futuro) en todo este tiempo acumulado y de sobra que me lleva a lugares que nunca conoceré. Cada vez que pienso en la gran pausa que es vivir imagino como un millón de palabras plagian las insinuaciones del viento alrededor de la piel. El mundo es otra cosa que aquí me detiene.
¡Oh, semanas ya vividas!.
Me quedaré dibujando pequeños seres a mi semejanza, garabatos bajo la punta de mi lápiz sobre el reflejo del Sol en la tierra.


Ilustración: Antoni Tàpies.

6 comentarios:

María Mercromina dijo...

garabatos con la punta de tu lápiz desteñidos con las vivencias pasajeras del sol.

Rubén Darío Carrero dijo...

El garabato de mi dios, mi dios arrodillado.

José Agustín Solórzano dijo...

"el mundo es otra cosa que aquí me detiene"

El mundo, tu semejante, garabato que te garabatea, sobre el reflejo del sol en su propio lomo...

Paprika Jonhson dijo...

arqueología espectral. piens en frambuesas detrás de las paredes.

Marta Simonet dijo...

Sublime.

Te sigo desde ya,porque no me había encontrado contigo antes ;)

Un saludo.

-OjosBienCerrados- dijo...

Si sientes que te detiene para qué sigues?, sabes más de lo que quieres saber y me consta por tus palabras... pero sabiendo o no sabiendo se marca alguna diferencia?, tal vez el que no siente o más bien el que se hace el tonto con lo implacable del tiempo, con el ir y venir de las constantes semanas... tal vez no se marca mucho la diferencia de la lucidez, tal vez sólo sea el hecho de saber que nada tiene sentido, y el que aún esta bendito de permanecer en su inconciencia sigue en su burbuja tranquilo... pero al final el destino es el mismo... y me pregunto realmente ¿importa?, después de todo, puede que la vida sea un completo sin sentido, pero al menos yo ya no me canso de vivir en el incierto... aún hay mucho que ver.

Cordiales saludos...