domingo, 29 de noviembre de 2009

Por no mentir al silencio




¿Todavía? pero si el poeta es un hablador.
Lo que digas te separará por siempre de los hombres.
¿Es una declaración de amor?.
Por qué me llamas así.
¿Callas?
Para mentirme, imítame.
Serás lo que quieras en cualquiera de tus mundos.



Carta del Silencio


Al silencio:



Eres cómplice a la traición de este mundo, de otros mundos serías imperceptible como este encierro, tu pureza es el azar, no su significado. Yo espero ciegamente mis ojos abiertos. Tu puedes soñar con este momento, no me conoces. Es un hecho biológico que la poesía es superior al silenco, primero fue el pájaro a la palabra como lo fue primero el olvido al recuerdo. Código genético cielo limite caos por esencia musical viento que cruza en la esquina y nos une como todas las cosas conocidas.
Eres una conciencia vacía que no ha aprendido a mirar.
En ese caso, tendría que mentir, mis órganos funcionan: fulminante costumbre ante el universo quieto. Cualquier sonido, suficiente, interminable como si el mundo no tuviera talento para mi voz, la que no calla, te espera ansiosa en los campos de la música, en la imagen que tu quieras.

No llegaré a tí.


Rubén


Fotografía: Man Ray. Le baiser, 1935

2 comentarios:

Marta Simonet. dijo...

El silencio es indescriptible,y atérmico.tanto puede darme frío como calor.





MUA de domingo poco dominguero.

Nohelia dijo...

Preciosa carta, Rubén. Llevaba semanas sin visitar tu blog. Un placer como siempre. Por cierto enhorabuena por esa aparición en radio.

Un saludo desde Valencia, España.