sábado 25 de abril de 2009

Arrojado a la quietud


Sobre mí cama todos estos días caen como 12 pisos abajo, techo mudo, entre paredes, el bloque social-familiar donde vivo resiste la densidad del cielo a nivel de esta ciudad momentánea, breve, intermedia. Aquí todos viven y se conocen, las escaleras es un segundero donde todos suben o bajan en una mecánica social inconsciente, cuando alguien va, alguien llega y en el movimiento hay un signo que denuncia cada paso hacia el destino de calles, y calles y otras calles en construcción ¡sufragistas!.
Mientras tanto, estoy enamorado de los hechos, mentiroso de verdad, de los instantes consumidos por una hoja de papel; la verdad es que logro vencer al instinto estafador a través de las palabras.
Sólo han pasado algunas horas, tres pisos, desde que ya no vive más nadie, “es el claustro de un silencio que habló a flor de fuego”. Recuerdo a aquel hombre que se lanzó desde su ventana 9 pisos más arriba, ¡Qué síntesis!.
He dormido toda la tarde desesperado por volver a mentir sobre mi mismo, sin duda no puedo decir que el cansancio prueba el tiempo perdido en una cama. Pero ¡Qué cansancio!, es cierto que no puedo justificarlo, inútil el tiempo vivido tanto como el tiempo pervertido; no es vanidad, ni consuelo, ni asepsia, ni ego siquiera, pero debo decir que me siento como victima de Hiroshima o Nagasaki, tal vez toda la humanidad duerme acostumbrado a ese olor en sus sueños, todavía fieles, en la penumbra como un cogido genético del siglo XX.
¡Qué demonios tengo yo que ver con la bomba atómica!.
Pero está allí -dirán algunos-.
-A la mierda, que se acostumbren con su muerte-.
-La verdad es que deben acostumbrarse a la radio-actividad, sabias que hay casos en el que mujeres embarazadas…
Toco el vacío en señal de augurio, eco visual que eternizó aquel día cuando mi padre tuvo su quinto hijo, y dijo: “Toco madera”. Nací de canto.
Entre las uñas tengo rastros de conciencia.
Puedo decir a mi favor que hay soledades que me ocupan. Ahora me encuentro silenciado, inédito de sombras, el porvenir me subyuga al ir y venir desde las plataformas más bajas a los juegos de mi infancia.
Desde aquí escucho el cable del ascensor, maquina sospechosa, alguien toca la puerta.

domingo 19 de abril de 2009

BELLEZA



Se coaguló el viento

se pudrió el tiempo en que habitaba esa niña apuntando hacia el mar

desciendo al placer para huir de la belleza, de sus eternos ojos abiertos, por eso
no comprendo a los hombres que me dicen: Calla, su cuerpo la disculpa.
Todo lo que veo estorba como un sueño donde nunca te tendré.
Y yo, mojado de culpas como un espejo
sigo eterno danzante teniendo la nada. Mi primer Dios
fue la blanca sabana con que te desnudas
Te imagino, creo en ti, te tengo, resisto.
Cielo abajo, tu cuerpo arriba
horizonte de mi lengua por un vacío que fue mejor en mis manos
¡Ya no más ciencia mía que te entregas!
Oscuridad tendida ¡Qué galopar de blancos!
Pidiendo
cuerpos y más cuerpos,
todo igual que yo en tu mundo.

me retiro…quiero tocar mis pasos olvidándome
hasta que la luz voltee y salga abriendo la puerta lentamente.

Yo quería ser la forma de todos los hombres
sin espacio ni corazón…
Te imagino, creo en ti, te tengo, resisto.

jueves 9 de abril de 2009

EN BUSCA DE LA PERCEPCIÓN

La materia poética es todo, está allí, en el paisaje de edificios mudos y latente como un dolor de muelas; no tengo objeción al absoluto del arte, todo es uno en una relación secreta y morbosa que mantiene al universo neutral y distante. No hay arte puro, hay arte sobre otro arte. Más allá de una teoría de lo bello o una Poética (Aristóteles, Hegel, Valery, Machado) yo creo en los mundos, los colores, ritmos, imágenes, visiones cuando la intuición pasa a ser una consciencia orgánica; mí mundo irrepetible in-soñado en todas las interpretaciones de los recuerdos y razones cotidianas, desobedecer la contemplación, el lenguaje como una herida abierta sin curas. Dejar vivo el dolor del mundo sólo por reformulación de los sentidos, la imaginación ácido desoxirribonucleico: crear con poemas una continuación del cuerpo del hombre para superar la muerte y el surrealismo.




El ácido desoxirribonucleico, frecuentemente abreviado como ADN, es un tipo de ácido nucleico, una macromolécula que forma parte de todas las células. Contiene la información genética usada en el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos conocidos y de algunos virus, siendo el responsable de su transmisión hereditaria.

Aprender desde el corazón, la memoria soñadora antes y después, la realidad soñada una vez más soñada martillando con el hueso preguntón de la carne.

¡La heredad del asombro!.


Ahora la Quinta sinfonía de Beethoven:




¿Qué dice el poeta Paul Claudel?:






"El ojo escucha".





El código genético-cielo-limite-caos por esencia-musical-viento que cruza en la esquina.

Ahora tratemos de evadir concepciones y visiones dogmáticas y escapemos de la cárcel del cuerpo, del ojo, del oído, del tacto, del lenguaje y sobre todas las cosas la cárcel, el cuarto, la casa, el castillo, la ciudad, el mundo, el universo, el cosmos del conocimiento.

Ya sabemos que el poema es creación, el nido del hombre.

Debe entonces responderse ahora por aquello que pregunta sobre qué es la poesía, para ello: Derrida.

Renunciar al saber: y saber hacerlo bien.
Lo poético, otra palabra por viaje.
Un poema debe ser breve: la economía del lenguaje.
La bendición del conocimiento antes de saber.
El origen de lo poético: no separar más la idealidad, en sentido ideal, del cuerpo de la letra.

El mundo burlado por la palabra, la respuesta blanca a la misma teoría del color, lo respondido se ve creado y lo creado es el origen, la causa, el desprendimiento, la revolución.

lunes 6 de abril de 2009






El tiempo perdido no será eternamente mío, te puede tocar a tí, el cielo poseído de lo finito.