
Ha destinado tu cuerpo en ningún átomo
Aceite
breve
llama
de tu sexo.
Aceite
breve
llama
de tu sexo.
Fotografía: Desnudo, 1936. Edward Weston.


Pienso desprenderme del génesis
Dividirme en dos mundos como un espejo
la lengua entre ojos ciegos
luz que te cruza
cuerpo fijo
nunca conocerá su sombra.
Para qué se quiere el nombre



¿No te parece conveniente?. -No, cucaracha-, yo quiero ser aquel, tú puedes quedarte con Rimbaud, Grogorio Samsa, Kipling. ¿Kipling?. Sí, Kipling, ¿nunca has leído un prologo de Kipling?; Borges los amaba, ese maldito ciego, infantil, hipócrita.
Yo quiero ser aquel, ¿no lo ves?. Te repito, el espejo está vacio. Mira bien. ¿Ah?. ¡Que mires bien malditasea!, ¿Lo ves?...¿Donde?, allí donde mis labios...¡Sí!, es verdad, ¡ahora lo veo!, el espejo sólo refleja tu sonrisa.
Jajajajaja...Ahora dime: ¿De qué lado están los ganadores?.

