miércoles 16 de diciembre de 2009


Tiempo mío
Ayer era hombre
Hoy el viento me separa
Desnuda la mitad de la nada.



Debo pensar menos

¿Quién soy?, ¿Esta pintura de Van Gogh?, ¿La otra pintura más adentro?¿Van Gogh? ¿Van Gogh que pinta a Van Gogh mi retrato? quizás el tiempo transcurrido entre Zundert y el puente de Langlois hace destino en este pequeño apartamento en Venezuela, cuatro pisos más arriba; ¿O el poema que vuelve a comenzar en cualquier hombre?. Este poema: tiempo mío, cualquier poema. ¿Todos los hombres?. Es imposible levantarse debajo de la piel.

sábado 12 de diciembre de 2009

Un poema



La tiniebla escribió tu nombre esta mañana.
Paris, las palabras y la pureza helada del invierno
Se borraron para que aparezca la propia evidencia.

Bladi Zuzuarregi




*poeta francés, muerto en la batalla de los hombres, vivo tres años después, aún espera el triunfo de la poesía sobre la contemplación y la tragedia, esta fotografía corresponde a la edad que todavía es voluntad en él.

domingo 6 de diciembre de 2009

Atar los unos a los otros




Cualquiera, suficiente, interminable como si el mundo no tuviera talento para los hombres. En ese caso, las leyes redactarían el dictado musical olor a cuerpo presente y virgen del otro costado poniente a cielo de laberinto, viril contra los ojos, alimento del suceso, el espejo amniótico de la vibración. Lo que a mis ojos será la fiebre misteriosa que tiempo después llamaría “mi muerte” lenta como el ejemplo de vivir. ¡Flash! Mi última fotografía tantos años después, el mismo. Entra por lo de ser hombre y sale por eso de nombrar las cosas uno a uno como millones y sangrientas pompas de jabón reventándose contra el muro de las palabras. Afuera y adentro, herida abierta, reloj bifronte, sueño y despierto. Mirar es la palabra. Un tiempo que no vendrá, así seremos. Ciegamente nombrándome, alguien podrá decirme.




Fotografía: Herbert Bayer/Autorretrato, 1932. Tecnica: Gelatinobromuro de plata.

miércoles 2 de diciembre de 2009

En mi mundo la lluvia suena a Jazz.
Pero en este encierro todo me parece tan igual al mundo que no cambia.
Acabo de existir y es menos el asombro.
Seguiré siendo el mismo entre la música no prometida. Tan real como mentirte a ti mismo.