domingo, 28 de marzo de 2010

Eros ha muerto, Pigmalión no tuvo hijos y Jesús ha dejado esta orgía donde cada uno de nosotros está solo frente a espejos casi físicos que nos han robado la soledad. Escribir poesía y vivir tiene que ser lo mismo, las palabras no importan, el barroco nos salva; pero aún así, la vida debe ser breve como un poema. ¿Qué Bretón si la nada es un corazón viril? Baudelaire ya sabe lo que hace, Lezama está de luto por la palabra y cuál Neruda si nada es de nadie, Federico tuvo demasiada infancia por delante de sus gacelas muertas y Rilke todavía espera a Rodin.
Hoy, sólo quedan tristes costumbristas del orgasmo puro y fotográfico, laberinto pupilar hacia una mano en sus espaldas. La memoria sueña con olvidar, por eso estoy aquí, encerrado en mi cuarto, viendo crecer el vello púbico de los pájaros en mi ventana, escribiendo mis cosas y con miedo a una bala perdida del lenguaje en toda la sien. El poeta no ha muerto, está velando a sus dioses.







fotografías: Jan Saudek. Sin titulo. 1988.

4 comentarios:

Cajitas de Soles dijo...

hoy, las palabras no tienen sentido, nos hemos prohibido sentir, sólo nos lleva consumir y consumirnos... pero, si nos detenemos y asumimos que todo ha muerto, sólo nos resta vivir...

NESTOR MENDOZA dijo...

Sólo nos queda jugar ajedrez con un dios ausente. Más o menos algo parecido dijo Eugenio Montejo.

Violetcarsons dijo...

lalalalalala xD

Vc.

Cajitas de Soles dijo...

pasate por mi blog, escribí algo a proposito de que eros ha muerto