El movimiento provoca sentidos poco conocidos: el ojo de diamante, el número inefable, el rojo absorbido por el agua y el destino en cada enemigo de lo visible.
…eres mi padre, eres mi madre, eres mi amante, eres una piedra, eres mi sueño, eres mi golpe contra dios, eres mi historia, eres mi música, eres mi maestro mudo, eres mi enemigo ciego, eres mi hallazgo, mi espejo. Acércate, abrázame, protégeme.