lunes, 22 de septiembre de 2014

Premonición



Yo pienso y creo que amanece.

Amanece pensando que estoy muerto.

Sin duda, me muevo,
pero es el Sol, dice el forense.

Asesinado por cara de caballo,
un hombre, sí, un hombre, venas,
nervio, mandíbula, sombra,
bípedo 
mamífero 
cristiano,
un violador, un preso,
homicida y libre, con bigote escaso y negro,
franela color arrodíllate, maldito, perro, quieto.

El sueño es una morgue como un camaleón por dentro,
y las moscas ya son semanas,
desaparezco.

Despierto, solo, ingenuo,
en la cama que de niño ya era de hombre,
sano, culto, mentiroso, cruel,
era otro sueño,
del que nunca hablé,
sueño que me han enterrado por lo que no tengo,
por lo que no sé.